Este era un enano normal, con un trabajo normal, una vida normal y un carro normal, pero tenía un secreto que lo distinguía de la gente común. Él era un psíquico y podía controlar lo que la gente hacía, es decir, que controlaba a la gente.
Él se llamaba Siff y trabajaba en un teatro como conserje, era muy poco conocido, casi invisible, su aventura comienza cuando descubre sus poderes.
El despierta una mañana, se voltea y ve a su esposa, sale despacio de la cama para no despertarla, va a la habitacion de sus hijos, les da un beso y los tapa. Baja a la cocina y prepara el cafe, un amargo pero dulce despertar. Ve que esta nublado, pero sin embargo el sonríe. Se sube a su carro y sale a trabajar.
Empieza trapeando el corredor principal, y como siempre el señor Harrys va con el cafe para su Jefe, dejando un rastro de café por el suelo, lo que lo obligara a trapear de nuevo.
Casi son las 2:00, y él ya esta empezando a oler la sopa que prepara su esposa, de repente por el pasillo se asoma el sr. Harrys y le dice que el Jefe lo quiere ver, él con buena cara avanza hacia la oficina, abre la puerta y ahí está el Jefe, siempre con su traje negro y con su cara de haber comido un limán. El Jefe abre la boca y dice- Estas despedido-. A Siff se le borra la cara de alegría para sentir un gran peso y una trsteza profunda- Lo siento Siff, pero no tenemos fondos, y pues teníamos que recortar empleados-.
Siff no dice nada, sólo se levanta, se acerca al Jefe y lo mira a los ojos, el Jefe empieza a tener movimientos involuntarios, casi como calosfríos, hasta que se queda ahi, sentado, sin moverse, hablar o parpadear, lo mismo hace con el sr. Harrys. Siff se sienta en una silla y dice- Los dos, vengan aca- Los dos hombres se juntan y caminan hacia donde está Siff- Quiero que me devuelvan mi trabajo, y que el sr. Harrys le traiga el cafe antes de que yo trapee-. Los dos hombres siguen igual, ahí parados. A continuacion Siff da un aplauso y los hombres vuelven a la realidad, el Jefe voltea a ver a Siff y le dice- ¡Qué haces aquí Siff, ve a trapear la sala de utilería!.
Luis Daniel Rojas
15 años.




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