miércoles, 17 de noviembre de 2010

Mini Cuento colectivo

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Ejercicio de taller de la Universidad Mundial

Las propinas de la tarde no habían estado del todo malas, pero aún así Juan decidió no comprar nada para cenar de camino a casa.
Fuera de una tienda encontró a un niño a punto de ser golpeado por un hombre. Juan, apresurado, rescató al niño de los golpes notando que era un ladrón, pagó lo robado quedándose sin las propinas e intentó sacarle información al pequeño y lo único que obtuvo fue su nombre: Kain se llamaba. (Reina Winkler)

Juan decidió doblar turno, empezó muy bien la faena, dentro de los visitantes entra una mujer, pero se dirige directamente al mesero, por los ademanes no era de placer ese intercambio: su exesposa le exigía la pensión por su divorcio, lo amenazaba con denunciar su falta de compromiso. El gerente del restaurant observa el altercado porque altera el orden, algunos comanzales se inquietan y se van. (Ricardo Meza)

En ese momento el gerente despide a Juan, dejándolo desempleado. Juan, desolado camina por la calle y llega a la tienda donde conoció a Kain, juntos compran pan y un litro de leche y caminan por la calle platicando mientras la tarde cae a lo lejos. (José Maldonado)

sábado, 2 de octubre de 2010

Sin título

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Este era un enano normal, con un trabajo normal, una vida normal y un carro normal, pero tenía un secreto que lo distinguía de la gente común. Él era un psíquico y podía controlar lo que la gente hacía, es decir, que controlaba a la gente. 


Él se llamaba Siff y trabajaba en un teatro como conserje, era muy poco conocido, casi invisible, su aventura comienza cuando descubre sus poderes.


El despierta una mañana, se voltea y ve a su esposa, sale despacio de la cama para no despertarla, va a la habitacion de sus hijos, les da un beso y los tapa. Baja a la cocina y prepara el cafe, un amargo pero dulce despertar. Ve que esta nublado, pero sin embargo el sonríe. Se sube a su carro y sale a trabajar.

Empieza trapeando el corredor principal, y como siempre el señor Harrys va con el cafe para su Jefe, dejando un rastro de café por el suelo, lo que lo obligara a trapear de nuevo.


Casi son las 2:00, y él ya esta empezando a oler la sopa que prepara su esposa, de repente por el pasillo se asoma el sr. Harrys y le dice que el Jefe lo quiere ver, él con buena cara avanza hacia la oficina, abre la puerta y ahí está el Jefe, siempre con su traje negro y con su cara de haber comido un limán. El Jefe abre la boca y dice- Estas despedido-. A Siff se le borra la cara de alegría para sentir un gran peso y una trsteza profunda- Lo siento Siff, pero no tenemos fondos, y pues teníamos que recortar empleados-. 


Siff no dice nada, sólo se levanta, se acerca al Jefe y lo mira a los ojos, el Jefe empieza a tener movimientos involuntarios, casi como calosfríos, hasta que se queda ahi, sentado, sin moverse, hablar o parpadear, lo mismo hace con el sr. Harrys. Siff se sienta en una silla y dice- Los dos, vengan aca- Los dos hombres se juntan y caminan hacia donde está Siff- Quiero que me devuelvan mi trabajo, y que el sr. Harrys le traiga el cafe antes de que yo trapee-. Los dos hombres siguen igual, ahí parados. A continuacion Siff da un aplauso y los hombres vuelven a la realidad, el Jefe voltea a ver a Siff y le dice- ¡Qué haces aquí Siff, ve a trapear la sala de utilería!.

Luis Daniel Rojas
15 años.


viernes, 27 de agosto de 2010

Día de examen

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Me desperté, le dije buenos días a mi novia y esperé en la cama hasta despertar completamente. Al levantarme de la cama y con el ánimo de empezar bien el día, sentí en mi pecho una fuerza que  empujaba hacia adentro, como cuando corro dejando entrar mucho aire a mis pulmones y duele. No le di importancia, en ese momento recordé que tenía que terminar de redactar el examen de francés para los alumnos del colegio, aunque no tenía ganas de sentarme a dedicarle mucho tiempo, lo hice. No pude en ningún momento acomodarme bien, sentía irritación en mi espalda, que atribuí a las siestas en la playa en días de verano que ciertamente son dañinos.
Terminé por fin de redactar el examen y me dispuse a preparar mi comida, durante el proceso tire todos los trastes que estaban en el estante, la alacena quedo toda revuelta y no podía entender como había podido despertar tan torpe. Mientras yo estaba en casa mi novia había salido a hacer algunas diligencias, cuando regresó lo primero que vio fue una planta en medio de la cocina, una planta con ramas largas y espinosas de hojas chicas pero gruesas que salía de mi espalda. Tire todo lo que estaba  detrás de mí cuando me levante para saludar a mi novia. Ella estaba ahí parada viéndome, cosa que me desesperó, porque los platillos que estaba preparando se habían empezado a quemar y no me ayudaba porque estaba ahí parada viéndome. Tuve que preparar una guarnición y pedir pizza para llevar, porque se hacía tarde.
Terminamos de comer y fui al colegio a aplicar los exámenes, los alumnos estaban muy nerviosos porque se dieron cuenta que el examen estaba muy difícil, pues claro, era el examen extraordinario. Me fui feliz porque no incomodé a nadie con mis acciones pero sí con mis evaluaciones.
Regresé a casa y tuve que podarme un poco para dejar descansar a mi novia. 


Gonzalo Avilés
Taller U.M.

miércoles, 11 de agosto de 2010

AZUL MARINO

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El viaje comenzó hace mucho tiempo, aun no sabemos cuando, todo está tranquilo y azul alrededor. Nuestro cachalote se encuentra cerca, siempre le hablamos de los peligros de nadar sol@s a distancia.

A lo lejos escuchamos a otro grupo de viajeros, no podemos verlos, pero sí escucho el canto de su tristeza. ¿Por qué están tan tristes? ¿Estarán perdidos?

Al aproximarnos ya no es tan azul y cada vez es más triste, ya no podemos ver nada, está muy oscuro y algo sabe mal… sabe a crudo…espeso…ya todo es negro…sabe a nada. Sabía que no debía seguir la corriente.

Waka Fischer
Taller de la U.M.

Las agujetas

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En Tangamandapio las cosas nuevas eran sorprendentes. Recuerdo que una familia compró una televisión, todos querían verla, la familia puso horarios pero sólo los familiares y amigos la veían, lo bueno fue cuando tuvieron la primera alberca, el padre cobraba la entrada y sí valía la pena en ese entonces.

Otra cosa que recuerdo son los animales, como las luciérnagas con las que jugaba tallándome su lucecita en mi ropa y las azucenas que salían en cuanto llovía.

Harto de que yo no era responsable de algo nuevo decidí ir a la cuidad con todos mis ahorros, claro, era distinta a mi pueblo, mi querido Tangamandapio. En un pasaje vi una zapatería, entré muy orgulloso y en el centro había un par de tenis, los más nuevos según la chica que me atendió, pedí de mi talla, no supe abrocharlos, la chica dijo que se llamaban agujetas, nadie tenía tenis en el pueblo así que los compre.

En la noche no podía amarrarlas y ya no quise presumir que tenia algo nuevo.

Reina Leticia Winkler Campos.

Las agujetas

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Daba vueltas por todo el lugar, tenía que moverse para no sentir la angustia y la sensación inmensa de cúmulo de preocupaciones, sensaciones y angustias que lograban somatizarse y reflejar en su cuerpo como zanjas de carne y sangre, el dolor de su alma. El espacio era sobre todo muy pequeño y no podía disponer de su libre albedrio y no lo haría ya más, esta sentencia era difícil de aceptar. Recordaba a su madre y se decía que no era posible no poderle decir que lo sentía enormemente, recordaba todo lo que había hecho, una y otra vez recorría su memoria, como carrera de circuito iba su mente recorriendo cada uno de los recónditos espacios que  había olvidado. El dolor seguía ahí y sentía que no tenía ninguna intención de irse. El malestar crecía y su cuerpo su cuerpo pudo sentir por primera vez cada una de las partes que lo conformaban, desde las uñas de los pies pasando por las articulaciones, la piel, extremidades, tronco, cuello, cabeza, inclusive muy a pesar de que su mente lo rechazó podía sentir como todo el cuerpo y hasta sus órganos internos se llenaban de dolor y angustia. Su caminar devino frenético, estaba cansado pero no pudo parar, continuó, el lugar no le permitía detenerse. De repente, el cuerpo dejó de moverse, la imagen de una mujer se ancló en su mente, de repente esa imagen se convirtió en niño, lo vio jugar con la alegría que sólo los niños pueden experimentar, lo vio fuera de la casa que solo reconocía en sus recuerdos, la casa de sus padres ya no existía, su cuerpo se dobló abruptamente y cayó sentado en la litera de abajo su cabeza cayó viendo hacia el suelo, su  espalda se había arqueado hacia adelante, ya no tenía más voluntad, reconoció en aquel niño la voluntad de vivir, se reconoció a si mismo en un momento de esperanza, quería llorar y poder salir corriendo para expresarles su nueva manera de ver, al fijar su mirada en el suelo vio las agujetas de sus zapatos y se reconoció encerrado, todo aquellos sentimientos y angustias que lo habían hecho caer sentado lo ayudaron a levantarse, los sentimientos lo invadieron y sintió de nuevo fuerza y valor, volvió a ver las agujetas y finalmente fueron ellas quienes le ayudaron a salir. 

Gonzalo Avilés
Taller de la U.M.

ANTAZIL Y BONDUR

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Final alternativo al cuento "El juego más antiguo", de Alberto Chimal.

Inmediatamente se convirtió en dragón y la espada se incrustó en ella sin poder liberarse, por lo cual llegaron a una encrucijada. Antazil y Bondur tomaron su forma humana y Antazil sangraba de un brazo.
-         Hermana mía, veo que te has vuelto muy poderosa, te reconozco tu empeño y me declaro vencida, no sin antes darte un abrazo fraternal de derrota.
Bondour se transformó en espada de nuevo y le dijo.
-         Hermana mía detente ahí y nos vemos en otros mil años.


Waka Fischer
Taller de la U.M.

lunes, 9 de agosto de 2010

SOMOS OTROS DOS LOCOS

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Por dos cholos, como poros con lodo, no sólo chocó don Romo; como toro, todo loco los tocó, no sólo por joto, como sol sonoro por choncho o por cómodo. Son dos cholos como locos por choros.

Waka

domingo, 8 de agosto de 2010

Jesusita

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Esa mañana Jesusita supo que iba a morir. Al despertar se santiguó tres veces, rezó un Ave María y un Padre nuestro. Se dio un baño, se peino y se puso el mejor vestido que tenia, lo guardaba para las fiestas del Pueblo, pero esta era una ocasión especial.

Mientras rezaba se dispuso a barrer aquella casa que había quedado tan llena de polvo desde la inundación, cuando “hasta el cielo se cayo” dijo el señor cura cuando vio como la Iglesia desapareció entre el río de lodo y agua que no respeto ni a los muertos y se llevo de paso el Camposanto.

Barría y barría pero la casa no se limpiaba, quien sabe de donde salía tanto polvo, seco y con olor a muerto, se levantaba y todo se veía como en un sueño. Mientras barría recordaba aquel ruido sonoro, dicen que fue cuando se reventó la presa, fue como una explosión decía la gente, cuando no le dio tiempo ni de subirse a sus azoteas que soportaban la lluvia pesada desde la madrugada.

Después se dispuso a coser un vestido que le había encargado la sobrina del dueño de la farmacia del pueblo, Ella ya había dispuesto que con lo que le pagaran iría a la peregrinación de nuestra Señora de La Paz.

Y así sin darse cuenta y ocupada, se le hizo tarde y al ver desde su ventana el ocaso, se santiguó de nuevo y guardó su costura en un pequeño baúl de su cuarto. Dispuso todo para acostarse y se aseguro que no hubiera ninguna vela prendida. Rezó una Ave María y un Padre nuestro. Se dispuso a descansar para al siguiente día volver a vivir ese día en el que moriría otra vez.

José Joaquín Maldonado
(Taller de narrativa U.M.)

Al otro lado de la puerta

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 Al otro lado de la puerta todo era diferente, el eco cortaba con el filo de un cuchillo se respiraba el frío como un veneno fantasmal, apenas un pie dentro y deseabas desaparecer, se sentían marchitar los ojos de la angustiosa imagen de una madre despidiendo a su hijo, murmullos, melancolías que extrañaban esa vida que nunca podrían tener y tatuándose eternamente en su recuerdo sus sonrisas y juegos, tras de mí flores y coronas ahogadas por la lluvia y abandonados por los dolientes. No hubo más que desaparecer, suprimir su actitud de verdugo, permanecer lejos hasta que la lluvia cese, hasta que la mujer se agote de llorar y pueda soportar el recuerdo de ese desordenado final.

Paulina 
(Taller de narrativa U.M.)
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Rosas 
Un anciano viudo con sus perros Coral y Cometa se encontraba sentado en su sofá acariciando a cada uno. En el tocadiscos se escuchaba su canción favorita, en eso Cometa sale disparado tirando algunas cosas de valor, el anciano abrió sus ojos como platos y corrió como pudo a recoger las cosas, entre ellas había un portarretrato, lo tomó dulcemente y lo colocó en el centro de la mesa.


Con sus perros salió al exterior con ese brillante sol. Entre una panadería y una zapatería había una florería muy popular entre los habitantes, como cada semana compró una docena de rosas, la mitad rojas y la otra blancas. Caminó hasta la quinta avenida, en la esquina había una tienda de antigüedades, Coral y Cometa se sentaron justo al lado de su amo. El anciano volteó de derecha a izquierda cinco veces, esperó y esperó, pasó una hora, dos, tres, cuatro horas y ella nunca llegó. El anciano nuevamente se sintió mal, su esposa fallecida no llegó.

Todos los días el anciano iba a ese lugar, donde la conoció al salir de esa tienda para volverla a enamorar.


Descripción de una fruta a un alien

Te pica al tocar su cáscara, después de comerla te deja una sensación extraña en tu boca, su color es el de las hojas antes de caer. Nunca olvides que tiene una gran corona en la cima como la de tu líder. Antes de comerla descorona y desnúdala bien.


Reina Leticia Winkler Campos.
(Ejercicios del taller de narrativa U.M.)

viernes, 23 de abril de 2010

¿Te veré en el desayuno?

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Me gusta leer sobre personas como yo o como tú, que trabajan, que van a hacer las compras, que sufren las frustaciones más comunes como no tener un carro bueno o estar pasados de peso. Me gusta saber las posibilidades en la vida de un burócrata, de una prostituta o una chica de padres religiosos. Preguntarme si yo haría lo mismo, aconsejarles en mis diálogos imaginarios. Me gusta pensar que de lo más común se puede hacer una novela, si se es buen narrador. El desconsuelo es tan bello como cualquier otro sentimiento humano.

¿Te veré en el desayuno? 

Quién que haya pasado una noche loca con alguna persona que pareciera haber salido del sueño etílico, no se hizo esa pregunta.


miércoles, 21 de abril de 2010

LATERALUS - "La Rosa de los Mil Pétalos", El Regalo Sagrado de Tool

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Lateralus es el nombre del tercer disco de estudio realizado por el grupo musical estadounidense Tool, publicado en la primavera del 2001.
Desde entonces y a casi una década, continúa sorprendiendo por su compleja y a la vez ''natural'' manera en que concebido.
Por razones de espacio al escribir en éste blog, trataré de ser lo mas breve y conciso al hablar de ésta artesanal obra maestra. Mi intención tampoco es dar todas las respuestas a las muchas incógnitas que éste álbum propone (y no es que no quiera, sino que en su mayoría no las sé) ya que, aparte, echaría a perder la sorpresa. Tan solo me limitaré a afirmar -al igual que el vocalista de ésta banda en una de sus canciones- que ''sé que las piezas embonan'' (lo importante es descubrir el orden).
De entrada, no puedo evitar comparar la belleza de éste disco con el enigma de una rosa y es que comparten similitudes y simbolismos tan dispares y cercanos como el luto y el amor a la vida misma unidas al deseo de la trascendencia espiritual.
A simple y primera oída, su hermosura la defiende un sonido que para muchos pareciera estar enojado, agresivo; pero seamos buenos observadores: eso es tan solo parte del mecanismo de defensa (como las espinas de una rosa) de un mensaje tan frágil en su belleza y poderoso a la vez, que no es fácil ni mucho menos digno de ser comprendido por cualquiera, aunque las invitaciones a aceptarlo sean obvias: deshacernos de los rencores, ego, odios y apegos materiales liberándonos de las ataduras terrenales en pro de una evolución anímica (The Grudge); es inútil querer comprenderlo todo cuando lo que en verdad importa es abrazar lo que nos desconcierta (Disposition); evitemos a toda costa los baches y las fracturas en la comunicación, que son lo que da origen a cualquier discrepancia y conflicto (Schism); sepamos que ésta vida tan solo es pasajera, como el paso del tiempo hacia la vida eterna (Parabol/Parábola).
Pero el punto más alto llega cuando toca turno a la pieza que da nombre al disco, dónde irónicamente y con justa razón se nos es advertido: Cuidado, ''un sobre análisis y saturación del pensamiento llevan a separar la mente del cuerpo'' - es necesario decir mas?- Sí.
El principal mensaje que literalmente a gritos se nos es comunicado es el de que no hay nada imposible y si es concebible entonces podemos lograrlo por medio de la meditación en conjunto para así formar un mas alto nivel de conciencia, despertando a la evolución espiritual y el dominio del espíritu sobre la materia.
Esto es tan solo algo de las muchas lecturas que pueden extraerse de este universo sonoro de atmósferas oníricas y alucinantes, con complejos ritmos y letras de canciones totalmente ''fuera de lo común'' que exigen a quien escucha un amplio criterio y bagaje intelectual en distintas áreas para apreciarlo como se debe.
Estamos ante el que es quizá ''el álbum conceptual por excelencia''; una experiencia audio-visual sorprendente, tanto por el booklet (bastante ad hoc por su diseño) como por las muchas imágenes que sus melodías evocan.
Aquí nada se encuentra aislado ni mucho menos fortuito. Cada instrumento en conjunto funciona como un todo donde por momentos se reparten la iniciativa para adentrarnos cada vez mas a lo profundo y desconocido (u obscuro?) de nuestra memoria musical, innata en el ser humano.
Un álbum descomunal, lírico y poético como pocos que deambula por el misticismo adentrándose a terrenos mitológicos para después proyectarse a un desenlace evolutivo, espiritual y que encuentra como principal medio para acceder al alma el más óptimo: ritmos de tambores provenientes de una batería que se basa en arcanas secuencias numerales (Fibonacci) logrando una inmediata conexión con nuestros círculos internos de energía y latidos del corazón, encuentran su mejor cómplice en un bajo marcado, hipnotizante, amortiguando las estridentes cuerdas de guitarras por momentos contenidas pero que en puntos clave, liberan su carga emotiva de sonidos orientales y junto con la voz, en veces engolada, en otras clara y sublime reminiscente al mas puro estilo de una raga hindú, se funden entre lamentos ansiosos de una nueva fé sugiriéndonos que provienen de un pasado de obscura confusión, implorando a la luz que llegue y así la iluminación, antes de desvanecer.
Tool desde un principio muestra todas las piezas de éste complejo rompecabezas, mas no las ordena; nos lo entrega todo, pidiéndonos tan solo a cambio el ''pensar más allá de la caja'' y hacernos dignos merecedores del regalo sagrado que se nos da.
Gente al rededor del mundo coincide en que el orden numérico de las trece piezas que componen al disco no es el orden original en el que deberían funcionar. Para lograr un mejor efecto se deben de reordenar:
6, 7, 5, 8, 4, 9, 3, 10, 2, 11, 1, 12, 13. ó 6, 7, 5, 8, 4, 9, 13, 1, 12, 2, 11, 3, 10.
Logrando ésto se obtiene una mejor fluidez tanto sonora como emocional de las historias alternas que se desprenden del disco: en cada uno de éstos dos nuevos ordenes los sonidos iniciales de cada canción encajan a la perfección con las notas y ritmos finales de la pieza que le precede y si de nuevo somos buenos observadores veremos que en éste reordenamiento se nos manifiestan uno y dos espirales respectivamente; símbolos dinámicos de la fuerza vital, macro y microcósmica.
Lateralus en definitiva es una joya. Inclasificable. No merece ser llamado ''alternativo'' o ''metal'', ni mucho menos ''rock''. Una deliciosa bocanada de aire fresco y un reto a la capacidad intelectual y de asombro de los escuchas de hoy en día, quienes cada vez estamos mas acostumbrados a la mediocre calidad que impera en la escena de la industria musical actual.

viernes, 16 de abril de 2010

Galaor de Hugo Hiriart

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Esta novela la escribió en los tiempos posteriores a la literatura de onda, cuando todos los escritores buscaban en los caminos trazados por la literatura norteamericana y francesa una respuesta a los problemas sociales. Hugo Hiriart mandó todo eso al diablo y rompió la regla, fue en contra de la corriente y se refugió en un mundo fantástico habitado por loros parlantes que contaban historias de reinos lejanos azotados por jabalíes gigantes. En el 2010 la lectura de esta novela nos recuerda al cine de Jodorwosky, Guillermo del Toro, Miyazaki, Jean Pierre Jeunet y toda la literatura fantástica que podamos reunir desde los hermanos Grimm hasta Terry Pratchet, ahí es donde radica su encanto: Galaor se escribió en 1972 y es sorprendente que un escritor mexicano demuestre el dominio de la literatura fantástica y de caballerías con tan sutil sentido del humor. Un clásico que pasó opacado por novelas mucho más convencionales. La historia gira en torno a Galaor, caballero que acude al llamado del rey para rescatar a la princesa secuestrada, pero en el viaje algo sale mal y retorna con la enana Timotea quien confiesa no ser la verdadera hija del soberano y estar enamorada del caballero.

Hu Hu Hu

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Natalia Lafourcade es una cantante que no me gustaba nadita. Tiene una voz muy chida, pero me chocaba un poco esa imagen de niña boba, tan indie. Pero me tocó verla en "El Tímpano", el programa del canal del canal 11, y cuando escuché esta canción, me gustó mucho. Se llama Azul, y pertenece al disco Hu Hu Hu. Al escucharla se me antoja para que sea parte del soundtrack de una película tipo Amelie o algo parecido. Me recordó un poco a Julieta Venegas cuando no era Tan comercial, y también a Bjork. Escuché el disco, y aunque hay algunas canciones que no me gustaron mucho, como Ella es bonita, hay otras muy buenas. Incluso hay un dueto con la misma Julieta Venegas, que está bastante chido. 
El disco en general vale la pena. 

La melancólica muerte del chico ostra

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Si les gustan las películas de Tim Burton, la "Melancólica muerte de chico Ostra y otros cuentos", les fascinará. Escritos en verso, ilustrados por él mismo, cuentos brevísimos llenos de seres desprendidos de la piel, de las células, del autor. Personajes como el niño ojos de clavo, la niña que se convirtió en camael chico Brieque combina con un buen tinto o el mismo chico Ostracuyas historias, tan trágicas que provocan una sonrisa, se quedan dando vueltas en la mente por mucho tiempo después de haberlos conocido.
Un poco desconcertante para los pequeños, aún para los fanáticos de Burton, pero nada que los traume de por vida.

viernes, 9 de abril de 2010

La Satja Azul II

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Cuando despertamos creíamos que el enemigo nos había encontrado en los ataúdes de hielo y hecho prisioneros, sólo hasta que vimos las líneas dentadas en los uniformes de los supuestos captores, entendimos que estábamos en nuestra tierra, en la Sildavia del futuro, como prometió el chamán. Nos dolía el cuerpo y a penas podíamos hablar; sin embargo, como guerreros del Filo sagrado, nos levantamos a tomar el camino encomendado por Catulgo. Preguntamos que dónde estaba la satja azul; nadie entendió, hablaban una lengua extraña, sildaviana pero con cierto acento borniano. Por eso desconfiamos. Cuando quisieron acercarse, desenvainamos y Sorke puso su satja en el cuello de uno de ellos. Entonces llegó el anciano de blanco, doctor Tomerian dijo llamarse, él nos hablo de una manera que entendimos mejor. Explicó que el acento se debía a que Bornia ahora no era más que una colonia sildaviana y que había gente de esa detestable nación trabajando como esclavos. A pesar de su rostro afable, yo sentí que mentía, sobre todo cuando dijo que nos llevaría a donde la Gran Hoja celeste si dejábamos nuestras armas ahí. Claro, no aceptamos esa ofensa a nuestra hombría. Después de mucho secreteo en su dialecto, aceptaron llevarnos con todo y satjas a…

Ciudad de Dios

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Dirigida por Fernando Meirelles y Kátia Lund, y basada en la novela homónima de Paulo Lins, que a su vez está basada en hechos reales, Ciudad de Dios es la historia de un grupo de niños de una favela de Río de Janeiro.
La diferencia entre ellos y nosotros: el idioma; las similitudes: muchas. Hacinamiento, miseria, drogas, violencia, enfrentamientos con la policía... dónde he escuchado eso?
A pesar de la ficción que pudiera haber en la historia, el tema es totalmente real: niños que crecen con un pistola en la mano, sin opciones, viendo que la única manera de tener las cosas que quieren es vender droga, sin mayor respeto por la vida propia o ajena.
Un gobierno que se "preocupa" por combatir la delincuencia, en lugar de mejorar las condiciones de vida de la gente, como si la mejor solución fuera poner cubetas en cada gotera en lugar de arreglar el techo; que intenta mostrar postales hermosas de "aquí todo está bien", mientras esconde los barrios en los que la gente vive de puro milagro.
Además de la película, el DVD incluye un documental sobre la vida en las favelas, muy ilustrativo, impactacte, diría yo.
Si uno se fija bien, las favelas no están tan lejos, ni Colombia, ni Irak.
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Dirección: Fernando Meirelles, Kátia Lund; Guión: Bráulio Mantovani, basado en la novela homónima de Paulo Lins;Producción: Andrea Barata Ribeiro, Mauricio Andrade Ramos; Fotografía: César Charlone; Música: Ed Cortês, Antonio Pinto; Edición: Daniel Rezende; Con:Alexandre Rodrigues (Buscapié), Leandro Firmino da Hora (Zé Pequeño), Phellipe Haagensen (Bené), Douglas Silva (Dadito), Jonathan Haagensen (Cabeleira), Matheus Nachtergaele (Sandro Cenoura), Seu Jorge (Mané Gallina), Alice Braga (Angélica). Brasil - Francia - EUA, 2002 135 min.Participaciones: Festival de Cine de Cannes, Francia 2002; Festival Internacional de Cine de Los Ángeles Afi Fest (Premio de la Audiencia a Mejor Película Extranjera), Estados Unidos 2002; Festival de Cine de La Habana (Gran Coral al Primer Lugar, Premios a Mejor Actor (todo el elenco masculino), Mejor Edición, Mejor Fotografía, Premio de la Prensa Cubana, Premio FIPRESCI, Premio Glauber Rocha al Director, Premio de la OCIC y Premio de la Universidad de La Habana a Mejor Director), Cuba 2002; Festival Internacional de Cine de Marrakech (Premio a Mejor Director), Marruecos 2002; Festival Internacional de Cine de Toronto (Premio Visión al Director), Canadá 2002; Festival de Cine Cartagena (Premio India Catalina de Oro a Mejor Película), Colombia 2003; Nominación al Globo de Oro a Mejor Película en Lengua Extranjera, California, Estados Unidos 2003.

Boom Boom Fan

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Para los que no conocen a Boom Boom Kid, este video. La canción es I don´t mind, del disco Okey Dokey

jueves, 8 de abril de 2010

no entiendo este asunto

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